¿Cuántas veces al año hay que limpiar los filtros?
En uso normal, una o dos veces al año. En zonas con mucho polvo o con mascotas, con más frecuencia.
Revisar el equipo en primavera evita problemas en el peor momento: cuando más calor hace y más cuesta encontrar técnico disponible.
Guía
El aire acondicionado pasa varios meses inactivo durante el invierno. Cuando llega el calor, la demanda sube de golpe. Un equipo sin revisar puede arrancar con el filtro sucio, el desagüe obstruido o con menor rendimiento. Revisar en abril o mayo es una decisión práctica que ahorra problemas y esperas.
El filtro de la unidad interior retiene polvo, pelo de mascota y partículas. Un filtro sucio reduce el caudal de aire, baja el rendimiento y puede propagar olores al ambiente.
La limpieza es la tarea más sencilla que puede hacer el usuario: con la unidad apagada y desenchufada, se extrae el filtro desde el frontal, se sacude o aspira el polvo y se lava con agua tibia si es lavable. Debe estar completamente seco antes de colocarlo.
Importante: el usuario solo debe manipular el filtro accesible desde el frontal. No debe abrir la cárcasa interior ni manipular ningún componente eléctrico o del circuito de refrigerante.
La unidad interior genera agua al enfriar el aire. Esa agua se recoge en una bandeja y sale al exterior por un tubo de desagüe. Si ese tubo está obstruido por suciedad, algas o insectos, el agua se acumula y puede gotear por la pared o el techo.
Antes del verano conviene verificar que el desagüe esté libre. Manchas de humedad bajo la unidad o pequeños charcos son señal de que necesita atención técnica.
La unidad exterior expulsa el calor al ambiente. Si está tapada por vegetación o tiene las aletas sucias, no puede trabajar correctamente y el rendimiento baja.
Hay señales que el usuario puede detectar antes de que el equipo falle:
Cualquiera de estas señales justifica una revisión técnica antes del calor fuerte.
En viviendas de alquiler vacacional el mantenimiento no es opcional: el confort térmico es uno de los primeros aspectos que valoran los huéspedes. Un equipo que falla en agosto puede generar valoraciones negativas. Una revisión antes de temporada es una inversión clara.
En comunidades o locales comerciales con varios equipos, una revisión anual coordinada permite detectar problemas antes de que escalen.
El usuario puede: limpiar el filtro del frontal, comprobar que la unidad exterior esté despejada y verificar que el mando funciona correctamente.
Llama al técnico cuando: hay agua que gotea, el equipo hace ruidos anómalos, no enfría con suficiencia, aparece escarcha en la unidad interior, el visor muestra un código de error o no se ha hecho ninguna revisión en más de dos años.
Dudas habituales
En uso normal, una o dos veces al año. En zonas con mucho polvo o con mascotas, con más frecuencia.
Si el filtro es lavable (la mayoría lo son), sí. Asoégúrate de que esté completamente seco antes de colocarlo.
Puede ser el evaporador o la bandeja. Si el olor persiste, es recomendable que un técnico revise el equipo.
Un equipo bien instalado y sin fugas no necesita recarga periódica. Si pierde gas, hay una fuga que debe localizarse y repararse.
No es obligatorio si se usa para calefacción. Si pasa meses sin uso, es recomendable que esté limpio y que la unidad exterior no acumule suciedad.
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